Editorial
La flexibilidad del junco
La flexibilidad del junco. No os extrañéis por el título
de este espacio de reflexión. Si recordáis el de la primera
edición de El Bienal, hace dos años, fue “De árboles
y de bosques” haciendo referencia a que a veces los árboles
en forma de máquinas no nos dejan ver el bosque de los procesos
de mecanizado.
En estos dos años el panorama económico ha cambiado, cosa
normal en un entorno competitivo global. El problema, y serio, es que
lo ha hecho a peor. Fuertes vientos de crisis azotan por doquier y de
momento sin tregua.
Estos días nos invaden las noticias negativas sobre expedientes
de regulación de empleo, crecimiento de las cifras del paro,
retrasos de proyectos… Vemos en dificultades a empresas grandes
y poderosas y, no podemos por menos que acordarnos de ese refrán
popular que sabiamente dice “Cuando veas las barbas de tu vecino
cortar, pon las tuyas a remojar”.
Es la respuesta lógica. La mayoría somos pymes, pequeñas
empresas, y algunas de las firmas en dificultades son los clientes que
estaban generando trabajo. Prepararse para tiempos difíciles
es la reacción adecuada. Pero eso no significa solamente tomar
una actitud donde la resta sea la total y única protagonista:
restar gastos, reducir inversiones… A veces es mejor sumar pero
de una forma diferente.
En este sentido, y continuando con la utilización del saber popular,
también podemos echar mano de otros refranes para afrontar situaciones
de dificultad, en este caso de un proverbio chino que aconseja: “Imita
al agua, que todo lo vence porque a todo se amolda”. Y, por supuesto,
el título de este espacio que hace referencia a una de las recomendaciones
que recoge el Talmud, libro sagrado de los judíos: “Sé
flexible como un junco y no rígido como un ciprés”.
De hecho, el pequeño y enclenque junco pudo permitirse preguntar
al fuerte ciprés tronchado por el vendaval: ¿Dónde
está ahora tu fuerza? La mía le dijo, en pie y muy tieso,
es la flexibilidad.
Y esa es también la conclusión a la que llegaron en su
momento, y en base a la cual siguen rigiendo sus pasos, las tres empresas
mecanizadoras que participaron en la mesa redonda sobre la cadena de
valor del mecanizado organizada por IMHE, y cuyo contenido reproducimos
en este número.
Flexibilidad y versatilidad han sido y serán las principales
fortalezas de las pymes. Flexibilidad en procesos, en estrategias…
Versatilidad que hoy pueden obtener gracias a la tecnología de
las máquinas y herramientas disponibles en el mercado. Para ello,
la mayoría de las veces hay que tener además un pensamiento
abierto, ver más allá de los últimos proyectos
adjudicados y, a menudo, atreverse a adentrarse por sendas todavía
no transitadas. Como la de la cooperación con otras empresas
de todo tipo: clientes, proveedores, empresas del sector… Porque
siendo pequeños, en solitario no se puede ni siquiera soñar
con tocar la luna (ese nuevo mercado por ejemplo) y en compañía
se podría llegar a poner los pies en ella (conseguir un proyecto).
Además, la cooperación está abierta a infinitas
posibilidades en todas y cada de las actividades de la empresa: compras;
personal; procesos de mecanizado, acabado; marketing y promoción
(imagen y producto-servicio) para potenciar el posicionamiento en los
mercados actuales y para abrir nuevas posibilidades… Además,
si un junco es fuerte y flexible. Solo imaginemos cuanto lo podrían
ser dos o tres o…

